domingo, 11 de agosto de 2013

REGULACIÓN DE LA RESPUESTA INFLAMATORIA EN LA REPARACIÓN CARDÍACA
Las enfermedades cardiovasculares son una de las principales causas de mortalidad de la población mundial y el reconocimiento de sus mecanismos fisiopatológicos es una herramienta fundamental en el entendimiento de estas entidades y en la aplicación de los diversos tratamientos existentes, con el objetivo de impactar positivamente en la calidad de vida de los pacientes.
Después de que existe un infarto agudo de miocardio, situación que representa isquemia y necrosis de los cardiomiocitos afectados, la necrosis del miocardio da lugar a una reacción inflamatoria que intenta depurar la herida (resultante de la isquemia) de células muertas y detritos de matriz extracelular, mientras a la vez se activan vías de reparación necesarias para la formación de una cicatriz miocárdica; sin embargo la evidencia ha mostrado que una acentuación, prolongación o expansión de esta respuesta inflamatoria post-isquémica, podría resultar en un proceso de remodelamiento anómalo y disfunción cardiaca después de un evento coronario agudo tipo infarto; por ello el organismo ha adaptado diferentes procesos como la regulación a la baja de toll like receptors, de citoquinas pro inflamatorias y terminación de la señalización de algunas citoquinas con el fin de prevenir la extensión de las lesiones y proteger el músculo cardíaco de un remodelamiento patológico. La expresión de antagonistas endógenos, de receptores señuelo, y procesos post-traduccionales de moléculas activas, son mecanismos que buscan limitar las acciones de las citoquinas y otras proteínas proinflamatorias, adicionalmente la IL-10 puede suprimir las señales proinflamatorias.
En los pacientes que han sufrido de un infarto de miocardio la supresión alterada y/o la resolución de los procesos inflamatorios podrían ser mecanismos importantes en la patogénesis del remodelamiento y en la progresión a falla cardíaca, la cual está muy asociada a alteraciones profundas en la geometría, la función y la estructura cardíaca, lo que también se conoce como remodelamiento ventricular; los cambios celulares y moleculares del corazón remodelado afecta el área de necrosis y los segmentos no infartados en el ventrículo, y se manifiesta clínicamente como un incremento en la dilatación de las cámaras, hipertrofia miocárdica y empeoramiento de la función cardíaca.
Es importante reconocer que la reparación cardíaca depende de varias respuestas inflamatorias que sirven para limpiar la herida de detritos celulares y que también proveen señales moleculares claves en la activación de las células reparativas. La inflamación excesiva temprana podría aumentar la degeneración de la matriz causando de esta forma la ruptura cardíaca. Por otro lado la prolongación de la reacción inflamatoria puede alterar el depósito de colágeno, dando lugar a la formación de una cicatriz con reducción de la resistencia a la tensión, dando lugar a dilatación de las cámaras. También hay que reconocer que facilitar la expresión de los mediadores de la inflamación puede activar las vías pro-apoptóticas induciendo de esta forma la perdida de los cardiomiocitos. Finalmente una contención defectuosa de las reacciones inflamatorias puede dar lugar a la extensión del infiltrado inflamatorio en el miocardio no infartado generando fibrosis y empeoramiento de la función diastólica.   

Diferente evidencia muestra que en el miocardio infartado se activan diferentes vías de la inmunidad innata; la generación de patrones moleculares de daño (DAMP) por las células necróticas y los fragmentos de matriz extracelular, activan a los Toll like receptors unidos a las membranas. Otras vías de la inmunidad innata que incluyen High mobility group box 1(HMGB), el receptor para los productos avanzados de la glicación y el sistema de complemento, son activadas después de una lesión miocárdica necrótica, y participan en los primeros pasos de la respuesta inflamatoria posterior al infarto. Adicionalmente se generan especies reactivas de oxígeno, que inducen señales inflamatorias que generan efectos inhibitorios sobre la función cardiaca.
Las citoquinas que son los mediadores más tempranos y destacados en esta respuesta inflamatoria, regulan críticamente la respuesta a la lesión cardiaca; así la IL-1 media la síntesis de quimioquinas en el miocardio infartado y estimula la infiltración de leucocitos al tejido afectado. La IL-1 beta, requiere la acción de la caspasa 1 sobre su precursor, la acción de esta enzima esta estricatamente regulada por un complejo multiprotéico llamado inflamosoma; el cual controla la maduración y el control de la IL-1 beta. La activación del inflamosoma en el miocardio infartado se localiza en los leucocitos y los fibroblastos residentes, que dirigen la infiltración celular mediada por IL-1 y la síntesis de citoquinas. Se debe conocer que la producción de ROS y el eflujo de potasio parecen tener un papel importante en la activación del inflamosoma en aquellos fibroblastos activados que entran en procesos de hipoxia/reperfusión.
La inducción de citoquinas es una característica fundamental en la respuesta inflamatoria post-isquémica; las citoquinas generan señales directas de extravasamiento de las subpoblaciones leucocitarias en el miocardio infartado.    Las citoquinas que atraen a neutrófilos y células mononucleares se regulan a la alta rápidamente en el infarto de miocardio.  Estas citoquinas liberadas, se fijan a glucosaminoglucanos dela superficie endotelial y a la matriz extracelular, lo que genera concentraciones elevadas de quimioquinas en áreas de la lesión a pesar de las fuerzas de cizallamiento  causadas por el flujo sanguíneo.
Los neutrófilos se reclutan de manera temprana posterior a una enfermedad cardiaca, luego se reclutan los monocitos pro-inflamatorios y los linfocitos. La transmigración leucocitaria requiere interacciones adhesivas con células vasculares endoteliales activadas y genera una cascada de pasos moleculares: primero los leucocitos son capturados del torrente sanguíneo y ruedan sobre las células endoteliales vasculares a través de las selectinas; el siguiente es un arresto estable que se caracteriza por una adhesión firme del leucocito a la superficie endotelial mediado por integrinas activadas por citoquinas que se unen a las VCAM-1, ICAM-1 y 2 y a las proteínas de la familia JAM. Todos estos pasos llevan a la infiltración de los leucocitos al tejido miocárdico.
Lo anterior es un breve resumen que destaca los mecanismos de la inflamación en el contexto de la lesión isquémica aguda sobre el miocardio, que busca entender más específicamente los procesos que ocurren posterior a un infarto para buscar blancos terapéuticos que frenen los procesos deletéreos y potencien los benéficos, con el fin de impactar de forma positiva en la calidad de vida de los pacientes.      

Regulation of the inflammatory response in cardiac repaiR. Nikolaos G Frangogiannis. Circ Res. 2012 January 6; 110(1): 159–173


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