domingo, 21 de julio de 2013

Células T en asma: influencia de la genética, el ambiente y la plasticidad celular.

El asma es una enfermedad crónica inflamatoria de las vías aéreas que está bajo influencia de interacciones genéticas y ambientales; y se caracteriza por inflamación de la vía a área que es eosinofilica clásicamente, junto con cambios en la función pulmonar, específicamente hipersensibilidad de la vía aérea.  Adicionalmente se evidencian cambios estructurales dentro de las vías, proceso conocido como remodelamiento, y que comprende fibrosis subepitelial, aumento de la masa de musculo liso, angiogénesis e hiperplasia de las glándulas secretoras de moco.
La respuesta fisiológica a los diferentes alérgenos del aire, comprende una respuesta de tolerancia inmunológica, debida a una red compleja de células y moléculas; en contraste los pacientes asmáticos responden con una respuesta inflamatoria aguda que puede resolver o convertirse en un proceso crónico. Este proceso fisiopatológico se considera que esta comandado por las células TH2 del sistema inmune, en donde las citoquinas producidas por esta población celular son las responsables del componente atópico de las personas que padecen de asma alérgica, sin embargo otras poblaciones de células efectoras tipo T se observan en el pulmón y se evidencia producción de otras citoquinas diferentes al pool TH2, lo que significa que hay diferentes interacciones de otras vías del sistema inmune.
La expresión de ciertas citoquinas como la IL4, IL5 y la IL13, son fundamentales en dirigir las características patológicas claves de la respuesta alérgica, incluyendo la inflamación eosinofilica, la producción de moco, el remodelamiento de la vía aérea y el curso patológico de la hipersensibilidad de la vía aérea. Las células TH22 se caracterizan por secretar IL22, expresar receptores de membrana tipo CCR4 Y CCR10. La IL22 cumple un papel importante en las superficies mucosas, particularmente en la homeostasis epitelial y mantenimiento de la función de barrera; y se ha evidenciado que el los pacientes con asma alérgica su proceso atópico se debe en parte a una hiperfunción de esta subpoblación celular, con aumento en la secreción de la IL22 y aumento en la proliferación y descamación de las células epiteliales de las diferentes mucosas, lo que provee un ambiente alergénico y proinflamatorio, por disregulación en ciertos mecanismos de control de la proliferación celular.

La inflamación alérgica parece representar una respuesta anormal a partículas del aire no patógenas; dicha respuesta se da por diferentes reacciones inmunológicas que normalmente se encuentran suprimidas por una compleja red de procesos fisiológicos que incluyen células y citoquinas reguladoras, las cuales mantienen la tolerancia de la vía aérea, por ello las células T reguladoras y las citoquinas que ellas producen (IL10, TGF-b) cumplen un papel fundamental en la homeostasis inmunológica. Adicionalmente existe evidencia de que los eventos tempranos en la vida como la exposición a ciertos alérgenos y las infecciones, son muy importantes en el proceso de programación de vías reguladoras efectivas que mantienen una homeostasis pulmonar. En los pacientes asmáticos hay una alteración en los mecanismos de regulación, permitiendo el desarrollo de la inflamación pulmonar frente a la exposición  a proteínas inocuas como el polen; es por esto que la comprensión de todos los mecanismos inmunológicos son la base del manejo actual y de los posibles avances que se hagan para cambiar o alterar positivamente el curso de la enfermedad. 

Lo anterior evidencia que la plasticidad de las células T, es decir sus diferentes fenotipos producidos según el microambiente, hace que esta población celular sean las responsables de los procesos fisiopatológicos en los pacientes con asma, que llevan a un remodelamiento celular pulmonar, impactando negativamente en la calidad de vida del paciente y representando un reto terapéutico para el personal médico. Sin embargo existen diferentes brazos de investigación que entendiendo los procesos inmunológicos inmersos en esta enfermedad, buscan hacer las terapias más dirigidas para así generar medicamentos o terapias más efectivas y seguras que puedan combatir este proceso inflamatorio alérgico crónico. 


Clare M. Lloyd, Sejal Saglani. T cells in asthma: Influences of genetics, environment, and T-cell plasticity. Clinical reviews in allergy and immunology. 2013 American Academy of Allergy, Asthma & Immunology

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